EJERCICIOS DE LA MEMORIA.
Realiza estos ejercicios para mejora de la buena memoria
1- Use el reloj de pulsera en el brazo contrario al que lo usa siempre.
2- Camine de adelante hacia atrás por su casa.
3- Vístase con los ojos cerrados.
4- Estimule el paladar probando comidas diferentes.
5- Lea o vea fotos al revés, concentrándose en detalles en los cuales nunca había reparado.
6- Ponga el reloj ante un espejo para ver la hora al revés.
7- Cambie el mouse de la computadora para el otro lado de la mesa.
8- Escriba o cepíllese los dientes usando la mano izquierda, o la derecha, en caso de ser zurdo.
9- Camino al trabajo, haga un trayecto diferente al habitual.
10- Introduzca pequeños cambios en sus hábitos, transformándolos en desafíos para su cerebro.
TECNICAS DE MEJORAMIENTO PARA LA MEMORIA
TECNICAS DE MEMORIA
¿Alguna vez, mientras estudiabas en la escuela elemental, intermedia o
superior o en la universidad, te enseñaron cómo funciona tu memoria?
Cada vez que te pedían que memorizaras cantidades de datos, ¿te decían
cómo debías hacerlo? ¿Verdad que no?
Uno de los más graves pecados de omisión de nuestro sistema educativo
es que no nos enseña casi nada acerca de nuestra memoria. No nos
enseñan cómo funciona ni, mucho menos, cómo usarla efectivamente.
Con el tiempo, aceptamos como un hecho del destino que no podemos
controlarla y, como si fuera inevitable, que la iremos perdiendo
paulatinamente con los años.
La experiencia de más de tres décadas de entrenamientos de la memoria
de NILVEM nos dice que estas ideas son falsas, que la memoria puede ser
mejorada dramáticamente. Aunque sería una mejor solución el que se
enseñaran estas técnicas a través de todo el proceso educativo, de
elemental a universitario, con el curso de Memoria de NILVEM podemos
enseñar a niños y adultos a usar su memoria con eficiencia.
Dicha experiencia nos enseña tres verdades medulares:
• La Memoria puede ser entendida.
• La Memoria puede ser mejorada.
• La Memoria puede ser entrenada.
· 1. Convéncete de que no tienes una mala memoria, si no una memoria no entrenada. Mientras pienses que padeces de una mala memoria, te programarás a no hacer nada, pues actuarás como si ya no hubiera remedio. Asegúrate a ti mismo que tu memoria puede mejorar.
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· 2. Recordamos mejor lo que vivimos, lo que nos impacta emocional y sensorialmente. Para mejorar nuestra memoria, tenemos que vivir intensamente aquello que queremos recordar. Es decir, vincular lo que queremos recordar con todas las emociones y sensaciones que podamos asociarle.
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· 3. Para poder recordar mejor, necesitamos motivo y atención. No recordaremos lo dicho en una clase si estábamos aburridos, pensando en musarañas o mirando por la ventana. Es cierto que, a menudo, el texto que leemos es árido, o el estilo del profesor es poco motivante, pero si es importante para nosotros, tenemos que encontrar la motivación para recordarlo y mantener la atención hacia nuestro objetivo.
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· 4. Como no podemos recordarlo todo, tenemos que escoger qué es lo que no se nos puede olvidar. La memoria tiene dos caras, el recuerdo, claro está, pero también el olvido. Nadie lo recuerda todo, si lo intenta, no lo va a lograr, y se le olvidarán algunas cosas. La solución está en decidir uno mismo qué es lo más importante y reducir, a través de resúmenes y métodos de estudio, la cantidad de información a memorizar.
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· 5. Recordamos mejor lo que tiene sentido. Nuestro cerebro busca naturalmente el sentido en las cosas, y es cuando reconoce un patrón en lo que está observando o estudiando, que esa información se registra mejor. Por eso, entre otras cosas, la �botella� es un método tan malo, porque prescinde del sentido y el entendimiento del material y se apoya en repetirlo muchas veces sin una verdadera comprensión.
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· 6. Nos resulta mejor trabajar en un tema en periodos cortos, separados, que estar mucho tiempo sin parar sobre el mismo. Aunque la cantidad de tiempo sea la misma, la consistencia es mejor, por lo que el tiempo de estudio debe dividirse, dosificarse, para que la asimilación del material sea óptima.
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· 7. El descanso es fundamental. Está comprobado que una persona que descansa adecuadamente, sobre todo cuando está frente a un examen importante, recuerda mejor lo estudiado que quien sacrifica el descanso y sigue estudiando sin parar.
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· 8. La organización es superior a la fuerza. En técnicas militares, hay cientos de ejemplos de que una fuerza menor, pero mejor organizada, puede derrotar a un ejército superior en número y armas, pero desorganizada. La información, cuando está organizada adecuadamente, es mucho más fácil de entender y recordar
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· 9. La repetición es útil, pero solamente cuando la usamos correctamente. Tratar de recordar todo, como dijimos ya, es inútil. Repetir todo lo estudiado, lo será también. Hay que seleccionar los datos, las palabras claves, los temas a repetir y, entonces, la repetición nos será de servicio.
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· 10. Usa tu memoria. En esto es cierto aquello de �si no se usa, se pierde�. Has ejercicios de memorización, practica primero con tareas sencillas y ve aumentando el grado de dificultad. Tu memoria irá mejorando a la vez que la ejercites.
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MEMORIA....
Definición
La memoria es la capacidad mental que posibilita a un sujeto registrar, conservar y evocar las experiencias (ideas, imágenes, acontecimientos, sentimientos, etc.). El Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española la define como: «Potencia del alma, por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado».
Clasificación según su duración
- Memoria sensorial:
- Visual: de escasa duración, menos de medio segundo.
- Auditiva: también breve, entre uno y dos segundos de duración.
- Memoria inmediata (memoria a corto plazo): Duración de menos de un minuto, y limitada a unos pocos objetos.
- Memoria reciente: Su duración oscila entre unos minutos y varias semanas, y su capacidad de almacenamiento es mayor que la de la memoria inmediata.
- Memoria remota: Mantiene la información desde semanas hasta toda la vida.
Clasificación por contenido o utilización
- Memoria de referencia: Contiene la información reciente y remota obtenida por experiencias previas.
- Memoria de trabajo: Se aplica a un proceso activo que está siendo actualizado de manera continua por la experiencia de un momento determinado.
- Memoria episódica: Contiene la información relativa a sucesos acontecidos en un momento y lugar determinados.
- Memoria semántica: Contiene información que no varía, como por ejemplo el número de horas que tiene el día o las capitales de provincia de Andalucía. Los elementos pertenecen habitualmente a categorías determinadas, llamadas categorías semánticas: nombre de animales, reyes godos, instrumentos musicales...
- Memoria declarativa (o explícita): Contiene los hechos del mundo y los acontecimientos personales del pasado que es necesario recuperar de manera consciente para recordarlos.
- Memoria de procedimiento (o implícita): Aprendizaje y conservación de destrezas y habilidades, como peinarse o montar en bicicleta. Estos procedimientos se automatizan y no precisan de una ejecución consciente.
EJERCICIOS DE LA MEMORIA
El neurocientífico estadounidense Larry Katz, autor del libro “Mantenga vivo a su cerebro”, creó la llamada gimnasia “neuróbica”, es decir, una rutina de ejercicios especiales para el cerebro.
La teoría de Katz se basa en el argumento de que, igual que el cuerpo necesita ejercicios para desarrollarse en forma plena y equilibrada, la mente también necesita de entrenamiento y estimulación.
La neuróbica consiste en la inversión del orden de algunos movimientos comunes en nuestra rutina diaria; ello altera nuestra percepción sin por ello alterar nuestra rutina.
El objetivo es ejecutar de forma consciente las acciones que generan reacciones emocionales y cerebrales. Los ejercicios incluyen desde leer al revés, hasta saludar al vecino que nunca da los buenos días en el ascensor.
El entrenamiento paso a paso
El desafío de la neuróbica es hacer todo lo contrario a los actos automáticos, obligando al cerebro a un esfuerzo adicional.
1- Use el reloj de pulsera en el brazo contrario al que lo usa siempre.
2- Camine de adelante hacia atrás por su casa.
3- Vístase con los ojos cerrados.
4- Estimule el paladar probando comidas diferentes.
5- Lea o vea fotos al revés, concentrándose en detalles en los cuales nunca había reparado.
6- Ponga el reloj ante un espejo para ver la hora al revés.
7- Cambie el mouse de la computadora para el otro lado de la mesa.
8- Escriba o cepíllese los dientes usando la mano izquierda, o la derecha, en caso de ser zurdo.
9- Camino al trabajo, haga un trayecto diferente al habitual.
10- Introduzca pequeños cambios en sus hábitos, transformándolos en desafíos para su cerebro.
11- Hojee alguna revista y busque una foto que le llame la atención. Luego piense en 25 adjetivos que crea que describen la imagen o tema fotografiado.
12- Cuando vaya a un restaurante, intente identificar los ingredientes que componen el plato elegido, y concéntrese en los sabores más sutiles.
13- Al entrar en un salón muy concurrido, intente calcular cuántos están en el lado derecho y cuántos en el izquierdo. Fíjese en los detalles de la decoración y enumérelos con los ojos cerrados.
14- Seleccione una frase de un libro e intente formar una frase diferente formando las mismas palabras.
15- Pruebe a jugar algún juego o actividad que nunca antes haya practicado.
16- Compre un rompecabezas e intente encajar las piezas correctas lo más rápido que puedan cronometrando el tiempo. Repita el ejercicio para ver sus progresos en velocidad.
17- Trate de memorizar la lista del mercado.
18- Consulte el diccionario y aprenda una nueva palabra por día, e intente usarlas en sus conversaciones diarias.
19- Escuche las noticias de la radio y la televisión en cuanto se despierte, y más tarde haga una lista con las más importantes.
20- Al leer una palabra piense en otras cinco que comienzan con la misma letra.
Hábitos saludables
Para mantener la memoria siempre alerta hay que prestar atención a la calidad de vida.
El neurólogo Iván Okamoto sugiere un estilo de vida más tranquilo, con alimentación balanceada, sin vicios y con la práctica regular de ejercicios físicos.
“La memoria forma parte de la salud, por eso es importante evitar el cigarrillo y el exceso de bebidas alcohólicas, ejercitarse y seguir una dieta equilibrada. Mantener la actividad mental, ya sea trabajando o participando en alguna actividad en grupo ayuda a elevar la autoestima y poner la memoria a todo vapor”.